martes, 7 de julio de 2015

Por qué algunas personas envejecen antes que otras

ENVEJECIMIENTO

Un conjunto de factores, como el nivel de colesterol, el índice de masa corporal o la presión sanguínea permiten medir las diferencias entre edad biológica y edad cronológica

El presentador Jordi Hurtado, durante un cameo en la serie de TVE 'El Ministerio del Tiempo', es célebre por mantenerse ajeno al paso de los años
El tiempo no pasa igual para todos. Cuando se acercan los cuarenta, unos pocos siguen pasando por veinteañeros mientras otros parecen cerca de la edad de jubilación. Más allá del aspecto estético, en una sociedad cada vez más envejecida, medir la edad real y la velocidad de envejecimiento individual puede ser muy útil para contrarrestar los efectos del paso del tiempo cuando aún no ha comenzado a causar enfermedades. Hasta ahora, sin embargo, no existen buenos métodos para medir el proceso de envejecimiento en adultos jóvenes. Eso es lo que trata de cambiar un equipo internacional de científicosliderado desde la Universidad Duke (EE UU).
Algunos individuos envejecían hasta tres años biológicos por año cronológico. Tres de los participantes en el estudio tenían un ritmo de envejecimiento biológico negativo, rejuveneciendo durante la treintena
Los investigadores emplearon información obtenida en el estudio Dunedin, que ha recopilado información sobre la salud de más de mil personas de la ciudad neozelandesa desde su nacimiento, entre 1972 y 1973, hasta la actualidad. Por un lado, tomando un algoritmo que incluye 10 biomarcadores, como el índice cintura-cadera, la salud de las encías, el nivel de colesterol y triglicéridos o la presión arterial, calcularon la edad biológica de los individuos que querían estudiar. Pese a que todos tenían 38 años, a algunos de ellos les correspondía una edad biológica de hasta 28 años mientras otros llegaban a los 61.
Además, los científicos midieron el ritmo de envejecimiento de los voluntarios tomando como referencia la variación de 18 biomarcadores entre los 26 y los 38 años. Así observaron que mientras la mayor parte de la gente envejece un año biológico por año cronológico, algunos envejecían hasta tres años biológicos por año cronológico. En el otro extremo, tres de los participantes en el estudio Dunedin tenían un ritmo de envejecimiento biológico inferior a cero, recuperando juventud fisiológica durante la treintena.
Los autores del trabajo, que se publica hoy en la revista PNAS, también observaron que quienes envejecían más rápido y tenían una edad biológica mayor, sufrían un descenso más rápido del cociente intelectual, mayor riesgo de demencia o peor equilibrio. Además, los propios voluntarios que acumulaban años biológicos a mayor velocidad tenían una percepción peor sobre su salud y parecían más viejos a ojos de observadores independientes.
Aunque los investigadores reconocen que aún deberán afinar sus mediciones para saber, por ejemplo, si algunos factores relacionados con el envejecimiento tienen más influencia en la acumulación de años biológicos que otros, estos resultados muestran que es posible cuantificar las diferencias en la velocidad a la que envejecen personas jóvenes, poniendo la base para poder medir la efectividad de tratamientos antiedad aplicables antes de que el deterioro físico se vea en forma de enfermedades.
“Nuestra investigación puede impulsar los esfuerzos para prevenir enfermedades y la discapacidad relacionada con la edad de dos maneras. En primer lugar, hace posibles otros estudios que prueben de qué manera diferentes factores de riesgo pueden acelerar el envejecimiento. Esos estudios pueden identificar objetivos para trabajar en la prevención”, explica Dan Belskey, investigador de la Universidad Duke y autor principal del estudio. “En segundo lugar, hace posible la evaluación de terapias antienvejecimiento en personas jóvenes”, añade. “Antes, los estudios se tenían que centrar en tratar adultos más mayores porque los efectos de la edad se suelen medir evaluando patologías cognitivas o físicas”, continúa. “Tratar de ralentizar el envejecimiento en individuos que ya han desarrollado enfermedades crónicas es una batalla cuesta arriba. Las terapias para ralentizar el envejecimiento en personas jóvenes pueden ser más efectivas porque los procesos relacionados con la enfermedad aún no se han puesto en marcha”, concluye.
Para completar sus resultados, en el futuro, los investigadores quieren medir qué parte del ritmo al que envejecemos está relacionado con la genética y qué parte con el estilo de vida. Además, tratarán de comprender por qué algunos de los individuos estudiados mostraban rasgos fisiológicos que indicaban que, al menos durante un cierto periodo, con el paso del tiempo se volvían más jóvenes.
Fuente: El País

martes, 16 de junio de 2015

Las personas que comen chocolate tienen el corazón más sano

SALUD

Un estudio observa una relación entre el mayor consumo de chocolate y un menor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares

chocolate
Una mujer seca granos de cacao en una plantación en Indonesia / YUSUF AHMAD (REUTERS)
Las personas que comen más chocolate tienen menos riesgo de sufrir problemas de corazón en el futuro. Además, no parece que este producto se deba reducir entre las personas con riesgo cardiovascular. Estas son las conclusiones de un análisis de  un seguimiento de 20.951 personas durante 12 años liderado desde la Universidad de Aberdeen. El estudio, que se publica en la revistaHeart, también incluyó una revisión de trabajos publicados en todo el mundo sobre la relación entre consumo de chocolate y enfermedad cardiovascular que incluye a 158.000 personas.
Aunque se sabe que el chocolate es una fuente importante de flavonoides, unos compuestos procedentes de las plantas que protegen frente a las enfermedades cardiovasculares, los investigadores reconocen que con los estudios disponibles es difícil establecer una relación de causa y efecto entre comer chocolate y tener un corazón más sano. “Es posible que las personas que consumen más chocolate tengan otros comportamientos que sean beneficiosos para la salud cardiovascular”, reconocen.
Es posible que las personas que consumen más chocolate tengan otros comportamientos que sean beneficiosos para la salud
En este sentido, la más aficionados al chocolate solían ser más jóvenes, tenían un índice de masa corporal menor, menos presión sanguínea o hacían más ejercicio, todos factores que reducen los riesgos. Los autores del trabajo apuntan que existe la posibilidad de que las personas con mayores problemas cardiovasculares coman menos chocolate. Sin embargo, puntualizan que para realizar su análisis no incluyeron a personas que tuviesen enfermedades cardiacas.
El análisis mostró que, si se comparaba con las personas que no comían chocolate, un mayor consumo estaba relacionado con un 11% menos de riesgo cardiovascular y un 25% menos de muerte relacionada con estas dolencias.
Los autores consideran que son necesarios más estudios que, además de constatar la correlación entre un mayor consumo de chocolate y un corazón sano, busquen cuáles son los mecanismos biológicos responsables de ese efecto. Además, indican que “es posible que algunos individuos no se beneficien de un mayor consumo de chocolate, como las personas con sobrepeso o diabetes”.
Por último, los científicos descubrieron también que los beneficios no solo se producían por comer chocolate negro, como se había visto hasta ahora, sino que también se asociaban al consumo de chocolate con leche. "Esto puede indicar que no solo los flavonoides, sino también otros compuestos, relacionados posiblemente con componentes de la leche, como el calcio o los ácidos grasos, pueden proporcionar una explicación para la asociación observada", concluyen los investigadores.
Fuente: El País

martes, 12 de mayo de 2015

Orinar la glucosa para combatir la diabetes

ENDOCRINOLOGÍA

Una nueva familia de fármacos ayuda a controlar el azúcar y, a la vez, bajan la tensión y el peso

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Una mujer se toma una muestra de sangre para controlar su nivel de azúcar. / CORDON PRESS
Todo es poco para combatir una de las plagas sanitarias del Siglo XXI: la diabetes tipo II, la que aparece con el deterioro de la función del páncreas como generador de insulina. A las siete familias de fármacos ya existentes se ha unido en el último medio año una nueva: la de los inhibidores del transportador sodio-glucosa (llamados genéricamente gliflozinas). Se trata de un nuevo abordaje: el medicamento bloquea el proceso por el que la glucosa supera el filtrado de la sangre en el riñón. Para hacerlo -y seguir en el torrente sanguíneo- necesita del transportador. Al inhibirse este, no consigue superar el filtro y acaba expulsada con la orina. Es como si en un colador hubiera unos agujeros específicos para la glucosa y el sodio. El fármaco los tapona, con lo que las sustancias no siguen en el circuito. De esta manera, baja el nivel de azúcar de la persona por un mecanismo nuevo. Además, en el proceso también se pierde sodio, por lo que baja la tensión arterial, y, como consecuencia de la salida del azúcar, se baja peso, han explicado esta mañana en Madrid Javier Salvador, especialista en Endocrinología de la Clínica Universidad de Navarra; su colega del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, Susana Monereo, y el farmacólogo Antonio Fernández, de Janssen, el laboratorio que fabrica una de estas moléculas. 
La diabetes afecta al 13,8% de la población española, expuso Salvador, y "en 10 años los casos casi se han doblado". "Es una enfermedad metabólica, crónica, controlable, en la que es clave combatir la obesidad, pero no es curable", añadió. "Además de muy prevalente, es progresiva", añadió Monereo. Esta última cualidad es la que hace necesarios estos nuevos fármacos, añadió la endocrinóloga. "El tratamiento dura muchos años, y es muy importante disponer de un medicamento que mantenga su efecto con el tiempo y sea poco tóxico", dijo la doctora. La gliflozina, al retirar la glucosa de la sangre, evita su efecto tóxico sobre el endotelio de los vasos, con lo que se reduce el daño que lleva a amputaciones o pérdida de visión.
Las gliflozinas ofrecen un perfil muy interesante en este aspecto -"Tengo una gran expectativa", dijo Monereo-. Actualmente ya están aprobados en España la empagliflozina de Lilly y la dapagliflozina de Bristol-Myers Squibb y AstraZeneca. El lunes se ha presentado la canagliflozina de Janssen, un medicamento que da una vuelta de tuerca más ya que actúa contra dos transportadores de glucosa en vez de contra solo uno, dijo Fernández, lo que aumenta su eficacia.
Referido a esta última que, a líneas generales, tiene muchas características comunes con las otras, Monereo resume así sus propiedades: "Baja la glucosa, no pierde eficacia con el tiempo; no produce hipoglucemia; como elimina sodio, baja la tensión; al perder azúcar por la orina y ayuda a controlar el peso (hasta cuatro kilogramos se pierden)". La nutricionista alaba mucho estos últimos aspectos. "Casi todos los fármacos contra la diabetes aumentan de peso y suben la tensión", dice. En este caso, "a los cuatro kilos que se pierden hay que sumar los cuatro que no se ganan". 
El laboratorio probó el medicamento en más de 10.500 personas, con un seguimiento de hasta seis años y comparándolo con los fármacos ya existentes solo y "en todas las combinaciones posibles", dijo el representante de Janssen. "Se puede mezclar con todos", señaló.
Para Monereo, se trata de un producto "genial para empezar el tratamiento", ya que consiste en una pastilla diaria. El problema, rebatió Salvador, es que la diabetes "tarde de siete a siete años y medio en ser diagnosticada". "Es una enfermedad silente", explicó. Pillándola a tiempo se controla mucho mejor, pero como no da síntomas, eso pasa poco. Por eso el médico afirma que todos los mayores de 45 años deben mirarse la glucosa una vez al menos cada tres años, y , más aún, si tiene factores de riesgo (antecedentes, obesidad, hipertensión).
En casos de personas con enfermedad más avanzada, también puede ayudar, por ejemplo, retirando glucosa, lo que evita que haya que aumentar la dosis de insulina, afirmaron los médicos.
Fuente: El País

viernes, 8 de mayo de 2015

Por qué hablar de lo que ocurre en el baño debería dejar de ser tabú

Hablamos con Giulia Enders, autora de 'La digestión es la cuestión', un libro que profundiza en la importancia de escuchar a nuestro intestino y prestar atención a nuestras heces.

travolta
El intestino se ha convertido en el órgano olvidado. Sin embargo, puede mandarnos muchas señales sobre nuestra salud y estado de ánimo.
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Después de leer este artículo quizá tengas en mayor estima a tus tripas y vayas al baño de otra manera. No tiene que ver con la grosería, sino con la necesidad de acercarnos al tabú que nos impide hablar de lo que pasa en el cuarto de baño, a pesar de que podría darnos pistas importantes sobre nuestro estado de salud e incluso nuestra psique. Esta es la propuesta de Giulia Enders, autora de La digestión es la cuestión, un súper ventas en Alemania que acaba de aterrizar en el mercado en español. Enders, estudiante de doctorado en el Instituto de Microbiología de Fráncfort (Alemania), recuerda en tono distendido que el cuidado del intestino (“el órgano más infravalorado del cuerpo humano”) es clave para la salud, y que las alteraciones del equilibrio de la flora intestinal tienen influencia directa en el sobrepeso, las alergias o las depresiones. “Es muy importante que cada uno entienda bien lo que pasa con su cuerpo”, señala en una entrevista con S Moda.
Hay un sinfín de expresiones que nos recuerdan la influencia de los instintos viscerales en la vida cotidiana. Nos “cagamos en los pantalones” o “nos entra el cague” cuando sentimos miedo; se nos hace “un nudo en el estómago” con la angustia; nos “tragamos la decepción”; tenemos “mariposas en el estómago”, etc. “Nuestro yo está formado por la cabeza y el estómago y, cada vez más, no sólo a nivel lingüístico sino también en el laboratorio”, apunta Enders, cuya conferencia del mismo título en YouTube, cuando participaba en un concurso de jóvenes científicos, se convirtió en un fenómeno viral que dio lugar al libro. Enders cree que su éxito se explica del deseo de saber más. “Al saber más, podemos tratar a todo eso que ocurre en nuestras tripas de otra manera”, explica. “Estamos muy orgullosos de nuestro cerebro o nuestro corazón, pero desconocemos demasiadas cosas de nuestro sistema digestivo”. Por ejemplo, la mayoría de las personas desconoce que sólo la última parte de los ocho metros de intestinos tiene que ver con las heces; que produce más de 20 tipos de hormonas; contiene más de mil especies de bacterias o que está regido por un sistema nervioso casi tan complejo como el del cerebro. Para saber más sobre el alucinante mundo de nuestros intestinos podemos comenzar por cuestiones como éstas:

Breve consideración sobre las heces


Con ayuda de dibujos elaborados por su hermana Jill, Enders dedica amplio espacio a los componentes, color y consistencia de las heces, a las que divide en 7 categorías generales. “No hace falta que esta sea un tema de conversación entre los amigos, ni que todo el mundo tenga que hablar del aspecto de sus heces. Pero es muy importante que cada uno sepa lo que pasa en su cuerpo y por eso es bueno observarlo”, apunta. Un ejemplo: entre un 8 y un 10 por ciento de los hombres tienen heces ligeramente amarillas. “No es un problema en sí mismo, pero este color advierte de que estas personas no toleran bien el paracetamol”, señala.

Otra cuestión poco conocida es la existencia de un segundo esfínter. Casi todo el mundo conoce la existencia del externo, que se puede abrir y cerrar de forma selectiva, pero ignoran al compañero, muy similar, a pocos centímetros de distancia, que no podemos controlar conscientemente. Este segundo esfínter es un “fiel colaborador de nuestra conciencia”. Si nuestro cerebro considera inoportuno ir al lavabo en un momento determinado, el esfínter externo escucha y se mantiene tan cerrado como puede. El esfínter interno, sin embargo, es el representante de nuestro mundo interior inconsciente, y hará lo posible por soltar ese aire incluso si nos encontramos en medio de una primera cita. Ambos deben colaborar.



la digestion es la cuestion
La portada de 'La digestión es la cuestión' y su autora Giulia Enders.
¿Me siento correctamente en el inodoro?

Las hemorroides, los trastornos intestinales como la diverticulitis o el estreñimiento son mucho más frecuentes en países donde se evacúa sentado en un inodoro, mientras que apenas si se dan en Asia, donde no hay retretes. El motivo, señala Enders, no es un tejido flácido sino un exceso de presión sobre el intestino, especialmente entre las personas jóvenes. ¿Qué hacer? ¿Salir al campo? No hace falta ser tan extremos: podemos ponernos en cuclillas estando sentados. Para ello debemos inclinar ligeramente el tronco hacia delante y colocar los pies sobre un taburete. “Cuando vamos a hacer nuestras cosas como siempre se había hecho, en cuclillas, el músculo se suelta y el intestino adopta una forma más recta. Esto es importante sobre todo para personas a las que les cuesta evacuar, porque entonces tienen un exceso de presión”, advierte la autora.

A este respecto, un apunte importante para los que instalan la biblioteca en el baño: un parámetro mucho más adecuado para determinar si existe estreñimiento no es con qué frecuencia se va al lavabo, sino cuánto cuesta.

El segundo cerebro
Nuestra percepción de cómo nos sentimos en un momento dado procede, en parte, del intestino. Esto es: si cerramos los ojos, nos tapamos los oídos y nos sumergimos en una bañera, aislando los sentidos, una parte importante de las sensaciones procederá del intestino, y no sólo de nuestra mente. “El mal humor, la alegría, la inseguridad, el bienestar o la preocupación no nacen solo de forma aislada en el cráneo”, apunta Enders. Durante mucho tiempo hemos estado ciegos ante el hecho de que nuestro yo es más que el cerebro. Últimamente, sin embargo, las investigaciones sobre el intestino han contribuido en cierta medida a cuestionarse con prudencia el lema filosófico "pienso, luego existo". “La contribución del cerebro es sustancial, pero no única. No sería mala idea completar un poco la frase de Descartes: ´siento, luego pienso, luego existo”.
* Para adentrarse en otros muchos aspectos de lo que ocurre en nuestos intestinos es recomendable la lectura de La digestión es la cuestión (Ediciones Urano).
Fuente: El País

Exprésalo con flores: Te quiero MaMá


martes, 21 de abril de 2015

Ecuador sustituye los preservativos por la enseñanza de valores

La nueva estrategia de planificación familiar incluye talleres para los padres


La nueva táctica del Gobierno de Ecuador para reducir los embarazos precoces es simple: los adolescentes deben posponer sus relaciones sexuales. Este es el objetivo del Plan Nacional de Fortalecimiento de la Familia, presentado el pasado 28 de febrero para reemplazar a la anterior Estrategia Nacional de Planificación Familiar y Prevención del Embarazo Adolescente (Enipla), cuya principal iniciativa era la distribución gratuita de métodos anticonceptivos entre los jóvenes.
El presidente Rafael Correa consideró necesario renovar el programa porque “incitaba al hedonismo”, según afirma Mónica Hernández, médica con más de 30 años de experiencia en proyectos de desarrollo y que forma parte del Gobierno de Correa desde octubre de 2013. En sus últimos informes semanales de labores, Correa ha insistido en la idea del “hedonismo” y ha llegado incluso a criticar que los niños y niñas asistan a las ferias de salud donde los preservativos se reparten “como chicles”.
El nuevo plan se centra en la enseñanza de valores en los colegios. La encargada de decidir los contenidos que se impartirán será Hernández, quien afirma que las relaciones precoces entrañan un peligro para el futuro proyecto de vida del menor. “No soy miembro del Opus Dei, pero conozco a gente del Opus Dei y la valoro mucho”, respondió Hernández a las acusaciones que le hicieron algunos colectivos de mujeres cuando, a finales de 2014, se mostró contraria a la línea telefónica de información sexual y la entrega gratuita de métodos anticonceptivos —incluida la píldora del día después— que preveía la Enipla.
La nueva táctica del Gobierno encuentra su mayor desafío en conseguir la participación de las familias. Con este fin, se crearán escuelas para que los padres se formen y se motiven a acercarse a sus hijos. Asimismo, se impartirán talleres de ocho horas a los que los progenitores deberán asistir una sola vez. A la pregunta de si esto es suficiente, Hernández dice que no y añade: "Queremos crear núcleos o comités de papás, darles consejos, información para que se mantengan en contacto entre ellos y se sigan apoyando más allá de la capacitación".
Del antiguo plan, solo quedan los dispensadores de preservativos en las unidades de salud, que están vacíos. La línea de información gratuita "Habla serio, sexualidad sin misterios" ya no existe. Virginia Gómez de la Torre, del Frente de Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos, critica que no se haya hecho una evaluación técnica para acabar con la Enipla y que solo haya pesado la opinión del presidente. Sobre todo, porque la Enipla nació a partir del censo de 2010, que decía que una de cada cinco adolescentes ecuatorianas había estado embarazada en la última década.
A este respecto, Hernández reconoce que ha habido una posible mejora en los indicadores pero contrarresta: "Creemos que se redujo el embarazo adolescente, sobre todo en 2013. La Enipla fue interesante porque puso el tema de la sexualidad sobre la mesa, pero no tomaron en cuenta los valores. Nosotros vamos a dar una educación más a fondo, basada en la afectividad y sexualidad". El nuevo plan tiene hasta 2017 y 32 millones de dólares para alcanzar sus metas.
Fuente: El País

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